
Extasiado escucho en el noticiario de Televisión Nacional, el recuerdo de como la dadivosa Fundación Gates, dona a Chile más de 7 millones de dolares, para la implementación de supercomputadoras (con 128 megas de ram!) en bibliotecas y escuelas públicas de nuestro progresista país.
El gobierno (como buen lamer) orgulloso de tan buena suerte y contactos, no escatima energías en alabar tan cuantiosa ayuda, para la prioritaria tarea de un Chile digital.
El aporte es tal, que el gobierno no dudará por años, en pagar millonarias licencias de uso a Microsoft, no se le pasará ni por la mente seguir los pasos de descarriados como; Brasil, Alemania, España o Venezuela, que no pagan ni un peso y usan Openoffice o Linux en Alguna de sus instalaciones de Gobierno o Municipios. No, el gobierno si en algo se destaca, es en su consecuencia de ideales.
Nuestros ilusos niños, crecerán conociendo como único interprete entre humanos y maquinas al queridísimo Windows, que tan buen mister tuvo a bien regalarles. Cuando crezcan nunca se preguntarán al comprar su PC , cuantos miles de pesos lleva incluido en el precio sólo por traer instalado el Software del gentil señor, y los padres doblegarán su espalda para pagar el año extra de cuotitas mensuales. Crecerán como hermosos lusers (en segunda acepción) orgullosos de sus conocimientos en Word y Visual Basic. Y a fin de cuentas seguirán aumentándole los millones de dolares, al señor que en estos días pasa a dedicarse a su “Fundación Bill y Melinda Gates S. A.”. También conocida como Caballito de Troya.